viernes, enero 27, 2006

Telefonoetapas

El móvil llegó a mi vida después de superar esa etapa en que te pasas la vida colgada del teléfono contándole cosas importantísimas que no podían esperar a mañana, a tu mejor amiga, con la que acababas de estar. Era de vital importancia contarle que te habías encontrado a Fulanito y que te había sonreido mucho, o consultarle con qué combinaría mejor la chaqueta rosa que te acababa de prestar.

Bua, este tema no me mola, yo soy chico y normalmente no llamaba a nadie, sólo a mi casa para preguntar si me podía quedar en casa de Fulanito jugando un rato...

Daba igual que mis padres amenazasen con suprimirme la paga para pagar la factura del teléfono...

eso te pasa por ser chica, a mi me castigaban sin paga, pero nunca tenía que ver con el telefono...

Después de esa etapa, llega la de utilizar con menos frecuencia el teléfono pero con la misma duración, o sea... una hora mínimo.

Esa etapa tambien me suena, es cuando llamaba para preguntar "Dónde hemos quedao? vale, adios"

Y por último (o al menos, la última que yo conocí) está la de utilizarlo a veces para dar recados telegráficos "¿qué tal? a tal hora, en tal sitio, avisa a Rita", y otras veces para pasarte horas rajando y/o arreglando el mundo.

Yo me imagino que para esa epoca yo ya tenía modem y el gasto telefónico empezó a subir, mi padre a compararme con una chica y yo sentir como la red corría por mis venas. Infovía, tiembla... ¡qué tiempos!

El móvil llegó a mi vida más o menos en el momento de transición de la segunda a la tercera etapa. Y en la primera etapa-móvil, lo que hacía era mandar sms a todas horas.

Yo empece a tener movil hara dos millones de años en la universidad... eso sí, era un verdadero ladrillo.

No llamaba porque era muy caro y el móvil me lo pagaba yo, pero los mensajes como eran gratis (lease por favor con ironía y una ceja para arriba)...

Mi relacion con el movil era igual que con el fijo... Si no se puede usar para internet, es bastante absurdo, pero como me llamaban para ofrecerme trabajos, pues nada, siempre conmigo.

La segunda etapa-movil es la de aborrecer los sms porque fomentan la mala ortografía y además en un mensaje no cabe nada, así que para las cosas concretas echas mano de las llamadas... concretas "a tal hora en tal sitio, avisa a Rita".

Ufff, yo siempre los odié, y aun hoy en día prefiero llamar que mandar el puto sms de las narices.

Y la última etapa-movil que conozco es la de minimizar al máximo los sms porque son un coñazo y la de llamar solamente cuando tenga algo verdaderamente importante que decir.

Pues mira, a mi me paga el telefono la empresa, y mi contrato tiene 400 minutos de llamadas nacionales al mes de los que gastare, con suerte, 50... me sabe mal por los 350 que no uso y nadie aprovecha, tal vez sea cuestión de irme a Oxford Street y revender mis llamadas. Eso sí, desde que el Skype ha llegado a mi vida, hablo más, y más barato. Aunque no deja de ser un tanto peculiar hablar con el ordenador por que... no puedo andar!!!! ¿Quien no puede evitar moverse mientras habla por teléfono?

2 Comments:

At 1:46 PM, Blogger Virginia said...

A mí me están arruinando la vida ahora mismo las llamadas del fijo, me hunden todos los meses el presupuesto. Intento arreglarlo pasandome a una oferta pero como tardan meses pues aquí sigo pagando un dineral de teléfono y con los números rojos.


El teléfono y yo no hemos sido muy buenos amigos, yo no llamaba a las amigas, ni esas cosas.

Me resistí muchísimo a usar el móvil, veía a mi jefe con él y me horrorizaba la dependencia que le suponía. Yo no quería estar esclavizada por él y no tenía móvil y vivía igual o mejor que ahora.

Cuando fui a hacer el camino de Santiago mi madre me dejó el suyo, mi madre estaba más en la onda que yo, y me di cuenta de lo útil que era. Sin él no hubiéramos podido hacer ni la mitad de las cosas que hicimos.

Y claudiqué, cuando llegó mi cumpleaños mi madre me regaló uno. Yo siempre le he pedido al móvil más de lo que puede dar, lo he usado como agenda para apuntar mis citas.

Nunca me he comprado uno, todos me los han ido regalando, he ido aprovechando los que dejaban los demás cuando se compraban uno.

Hasta ahora, ahora quería uno con gps, pero no ha habido manera, era demasiado caro, al final me he pasado a vodafone con contrato y me han regalado uno muy majo, con cámara, que yo no quería y aún no he usado, con agenda, que es lo que más falta me hace y que se puede sincronizar con el ordenador, aunque me da problemas, como siempre.

Lo que no quiero es tener que llevar encima la pda, el mp3 y el móvil, eso ya me parece una locura y preferiría que el móvil lo tuviera todo, cuando pueda y tenga pasta me compraré uno que sea así.

 
At 12:53 PM, Blogger Contando Mis Miserias said...

Lo del movil es un tormento no se como lo hago pero cuando me doy cuenta ya he fundido el presupuesto para movil que me habia marcado ,y eso que soy bastante permisiva con ese concepto,
y todavia estamos a principios de mes
al final gasto siempre una locura
respecto a lo de moverse mientras se habla es imposible no hacerlo viene en los genes yo he descubierto un par de "nuevos mundos" hablando por telefono

 

Publicar un comentario en la entrada

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home